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¿Que se salve la que pueda?

Por: Dayana Fontalvo Arroyo y Gianis Giacometto Márquez*

En medio del aislamiento preventivo obligatorio decretado por el presidente Iván Duque desde marzo para controlar los contagios de Covid-19, las personas se confinaron en sus casas para protegerse de este virus. Sin embargo, la casa está lejos de ser un espacio seguro para las niñas y mujeres que son víctimas de violencia sexual e intrafamiliar. Como lo indicó ONU Mujeres “aumentan los riesgos de violencia contra las mujeres y niñas a raíz de la pandemia,” teniendo en cuenta que ahora se mantienen mucho más tiempo con sus agresores.

El Observatorio Colombiano de las Mujeres señala que durante la cuarentena se han presentado 91% más llamadas a la línea púrpura. Así mismo, el Instituto Nacional de Salud en su tercer informe acerca de la violencia intrafamiliar en el país evidencia que el 81% de los casos tienen a las mujeres como víctimas centrales en estos tiempos de confinamiento.

El panorama en el Departamento del Atlántico difiere mucho de la realidad por el hecho de que existe un subregistro de los casos. Según la Red de Mujeres en el Atlántico solo el 20% de las mujeres denuncia a su agresor y el 80% no lo considera necesario y piensa que luego que pase la cuarentena estarán menos expuestas. En Barranquilla, distintos entes reportan casos de agresión hacia las mujeres.

La Policía Nacional -hasta abril- reporta 155 casos de agresión hacia las mujeres. En la Fiscalía -hasta mayo- se denunciaron 201 casos de violencia intrafamiliar. Y, según el último informe de las Comisarías de Familia (de marzo a mayo) hay 263 denuncias recibidas por mujeres. Lo anterior, como se mencionó, demuestra que el hogar no es un lugar seguro para muchas, al contrario, se esconden todo tipo de violencias, porque -según el dicho popular- “la ropa sucia se lava en casa”. Pero esto ya NO es válido, como lo demostró el triste caso de Arelys Naranjo, quien hizo una denuncia pública en redes sociales pues aun después de interponer denuncia ante fiscalía por violencia de género por parte de su expareja, no se le había brindado acompañamiento y protección.

Igualmente, la violencia contra la mujer también se siente en las calles de Barranquilla, sin embargo, es otro tipo de violencia. Según la Policía Nacional, se denunciaron 126 delitos sexuales, de los cuales 77% son a mujeres y casi la mitad de estos delitos se produjeron desde que se inició la cuarentena. Hasta la fecha, Helga Marino, jefa de la Oficina de la Mujer y Equidad de género de Barranquilla, reporta cinco feminicidios en la ciudad.

Todas estas cifras resultan alarmantes. Frente a esta situación el 22 de abril la Alcaldía de Barranquilla, a través de la Secretaría de Gobierno y su Oficina de Inspecciones y Comisarías de Familia, ha dispuesto para la atención de la ciudadanía un micrositio web para denuncias y protección oportuna a las mujeres en riesgo de violencia intrafamiliar. Pero nos preguntamos: ¿qué difusión se le ha hecho a eso en la ciudad?

Así mismo, ante el denuncio público de Arelys Naranjo, el 23 de junio Silvana Puello, primera dama de Barranquilla, lanzó la estrategia “No Están Solas”, para mujeres que sufren de algún tipo de violencia y tengan dificultades para denunciar puedan hacerlo a través de un conocido o familiar.

Lo anterior, es un reflejo de que las decisiones que se están tomando en torno a las afectaciones de la pandemia en la mujer son en respuesta a hechos coyunturales, no hay una estrategia integral para la protección de las mujeres desde que inició la cuarentena como sí se hizo en la ciudad de Bogotá. Ahora bien, lo que está ocurriendo tiene que ver con el hecho de que la Alcaldía de Barranquilla debe entender que la atención a los temas de género son un servicio esencial y más aún en el transcurso de esta contingencia en la que muchas mujeres quedan en una posición de vulnerabilidad, pues aunque hay mujeres que denuncian y se salvan de seguir siendo violentadas, ¿Qué pasa con las mujeres que no pueden denunciar por miedo? ¿Qué tipo de protección hay para ellas? ¿Que se salve la que pueda denunciar?

Para concluir, como decía Emma Doris López de la Red de Mujeres en el Atlántico en una entrevista para Caracol radio, en el Plan de Desarrollo Distrital y Departamental el enfoque de género debió ser uno de los pilares más importantes. “Lastimosamente no hay ese enfoque, esta nueva realidad debe obligar a las autoridades a hacer ajustes necesarios”. Tristemente, la realidad para las mujeres en Barranquilla y el departamento del Atlántico es: si no las mata el Covid-19, las mata la violencia.

* Dayana Fontalvo Arroyo es contadora pública, estudiante de la especialización Gobierno y Política Pública de la Universidad del Norte. Sus temas de interés son la Participación Ciudadana, Derechos humanos y temas de actualidad local y nacional.

Twitter: @DaisFont, Facabook: daya.f.arroyo, Instagram: @daysfont

Gianis Giacometto Márquez es politóloga con énfasis en gobierno y políticas públicas y estudiante de Derecho de la Universidad del Norte. Cuenta con interés en temas de participación ciudadana, género, conflicto y construcción de paz.

Twitter: @gianisgm, Facebook.com/gianis.giacometto, Instagram: @gianisg

Si quieres consultar algunas fuentes relacionadas con esta columna, puedes visitar los siguientes enlaces:

https://www.elheraldo.co/mujer-e-igualdad/mujeres-en-barranquilla-violencia-y-cuarentena-732660

https://www.eltiempo.com/mundo/mas-regiones/aumentan-las-denuncias-de-violencia-de-genero-durante-los-confinamientos-por-el-coronavirus-485864

https://caracol.com.co/emisora/2020/05/09/barranquilla/1589039987_314921.html

https://www.eltiempo.com/colombia/barranquilla/en-atlantico-lanzan-campanas-contra-violencia-a-la-mujer-en-cuarentena-481762

La imagen de esta nota fue tomada del fotógrafo Álvaro García de El País.

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