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Un llamado desde las regiones: el Paro más allá de la coyuntura.

“En menos de un mes se posesionarán los nuevos alcaldes, gobernadores, concejales y diputados. Es necesario identificar a través de que canales podrá la ciudadanía discutir”

Por: Adriana Algarín*

Seguir el paro desde la distancia no es tarea fácil. Las redes sociales se convierten en la herramienta número uno y tradicionalmente se busca a los medios para ver el cubrimiento. Lastimosamente, los medios tradicionales no brindan toda la información que se requiere para el análisis (aunque medios alternativos como La Silla Vacía o 070 suelen reflejar mejor el sentir de los marchantes y demás personas y colectivos).

Otra dificultad para seguir el Paro es el enfoque de los medios a Bogotá como epicentro del mismo. Este énfasis es comprensible no solamente por ser la ciudad capital y concentrar marchas más numerosas y mayor represión policial, también porque las peticiones del Comité del Paro están dirigidas a la presidencia y al pensar en gobierno nacional la mirada se dirige al centro del país. Así las cosas, el Congreso, mandatarios y medios locales han pasado casi que de agache. El Congreso cobró un papel más protagónico el día 3 de diciembre en que fueron aprobadas en primer debate la reforma tributaria y la ley Andrés Felipe Arias, quienes muchos hemos sentido como una bofetada a los marchantes.

Lo cierto es que la mayoría de las 13 peticiones que se hacen al presidente Duque deben pasar por el Congreso para ser discutidas y aprobadas. Quizá el presidente se ha equivocado al intentar conversar con todos menos con el Comité del Paro, imponiendo la versión oficialista acerca de la realidad del país.

Pero también el Congreso se ha mostrado de orejas sordas al no buscar interpretar las manifestaciones ciudadanas. La reforma tributaria sigue haciendo tránsito sin discusión y haciendo caso omiso de lo que analistas han manifestado acerca de cómo las grandes exenciones a grandes empresas, mientras se aumenta la carga sobre la clase media, seguirán generando inequidad. Ante esta actitud de las principales autoridades a nivel nacional, vale preguntarse qué pasa a nivel local. ¿Son los mandatarios locales también sordos ante las demandas ciudadanas?, ¿juegan acaso un papel frente al Paro Nacional?

Carga tributaria a nivel local.

Para mí, la respuesta a la primera pregunta es: algunos sí, otros no. Pero, en respuesta a la segunda, sí, los gobiernos locales son tan importantes como el Congreso y Presidencia para asegurar el respeto a la vida y la dignidad (puntos en que yo resumo las 13 peticiones). A continuación, señalo algunos de los 13 puntos que tienen alcance a nivel local. No se trata que mandatarios locales tengan la respuesta a la petición, sino de temas sobre los cuales tienen poder de decisión que afectan nuestra cotidianidad y van más allá de la coyuntura de este Paro. Entre esos temas se destacan las cargas tributarias y comando de la Policía.

Por ejemplo, el Comité del Paro exige el retiro de la reforma tributaria que se tramita en el Congreso, dado el golpe que representa para los bolsillos de la clase media a la vez que beneficia grandes empresas. Vale la pena exigir a congresistas aumentar la carga tributaria de quienes poseen mayor riqueza y aliviar la que recae sobre la clase media (por ejemplo: IVA, renta, 4×100) pero a nivel municipal hay tributos vigentes con un efecto similar y sobre los cuales concejos y alcaldes pueden tomar decisiones (predial, industria y comercio, estampillas, entre otros). 

Sería valioso que, a futuro, los comités regionales y marchantes en general, se organizaran y dialogaran con autoridades locales acerca de la carga tributaria municipal. Se puede citar el caso del Atlántico y Barranquilla, que se destacan como uno de los departamentos y ciudades con más carga tributaria, como se señala en esta nota de mediados de 2019, en la ciudad hay incluso un impuesto a la telefonía y el predial ha aumentado significativamente en los últimos años sin discusiones con la ciudadanía. El docente Jairo Parada aborda estos temas en su reciente columna en el diario El Heraldo.

Autoridad y uso de la fuerza.

Por otra parte, después del asesinato del joven Dilan Cruz, se incluyó dentro de las peticiones la disolución del Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad. Como parte de la organización de la Policía Nacional, el escuadrón es comandado por alcaldes y gobernadores a nivel local. Desde que inició el Paro el 21 de noviembre, se han destacado casos en Bogotá donde la represión al derecho a la protesta no solo cobró una vida sino que también se ha manifestado en la intimidación e injusto encarcelamiento de algunas personas como lo fue el reciente episodio de manifestantes en el aeropuerto El Dorado.

En contraste, en otras ciudades no ha habido represión durante el Paro, destacando ciudades como Cartagena y Barranquilla. Como señala la directora de Foro Costa Atlántica, en Barranquilla esto se debe no sólo a las indicaciones del alcalde Alejandro Char sino a todo un proceso que involucra diferentes organizaciones sociales, el despacho del alcalde y la policía. Es este entonces, un ejemplo del poder ciudadano y de la sociedad civil por fuera de las coyunturas. A diferencia de lo que ocurre con el tema tributario, la actitud frente las manifestaciones y protestas por parte del gobierno local ha sido de mayor apertura y concertación. Quizá esto se deba también a la insistencia y tenacidad de las organizaciones por lograr hacerse escuchar.

En menos de un mes se posesionarán los nuevos alcaldes, gobernadores, concejales y diputados. Es necesario identificar a través de qué canales podrá la ciudadanía discutir e incidir en el manejo que se le dé a estos y otros temas, estén conectados o no con el Paro Pacional. En mi caso, que ‘resido’ en Barranquilla, me preocupa que Elsa Noguera y Jaime Pumarejo no hayan asistido a la reunión que convocó Duque para abordar los asuntos relacionados con las manifestaciones.

¿Quiere decir que no están prestos a atender las manifestaciones que se han dado también en el Atlántico? Ojalá que no. Por último, recalcar que nosotros los ciudadanos tampoco podemos pasar de agache. Nuestro relacionamiento con las autoridades nacionales y locales juega un papel fundamental para avanzar hacia la dignidad y paz para todos.

Las marchas dentro y fuera de Colombia, así como el reciente masivo acompañamiento al concierto por el Paro, son demostraciones del poder que tenemos cuando se ejerce la ciudadanía no sólo como una condición que genera derechos, pero también como una práctica. Se moviliza para exigir, discutir e incidir. Muchos hablan del despertar del país, pero ahora hay que mantenernos despiertos y recurrir a las demás herramientas y mecanismos para ejercer la ciudadanía.

* Adriana Algarín es abogada de la Universidad del Norte en Barranquilla. Se encuentra realizando estudios de doctorado en la Universidad de Birmingham, Reino Unido. Su trabajo se enfoca en la relación entre gobiernos locales y ciudadanos con énfasis en rendición de cuentas, participación ciudadana y transparencia.

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